Tarta Tatín


Dicen que la casa de las hermanas Tatín era una de esas bendecida con muchas visitas. Un día, de improviso, plantaronse en su casa los típicos amigos a los que les da urticaria avisar. Buenas reposteras como eran, supongo decidieron hacer una de esas tartas rápidas y simples que le ayudan a uno a salir del paso: la Tarta de Manzana.

Cuentan que las prisas llevaron al olvido y el hojaldre que debía hacer de base de la tarta quedó triste y solo abandonado hasta que ésta, o el sucedáneo que en su lugar se hacía, ya llevaba más de medio camino. De la necesidad virtud, se rumorea que las hermanas reposteras cubrieron aquel engendro con el reencontrado hojaldre, rezaron un algo al patrón de “no me dejes quedar mal” y devolvieron todo al redentor azar del horno salvador. Una tarta invertida y unas visitas, más que seguramente, satisfechas.

El resultado es fantástico: una tarta simple y supercalifragilísticamente jugosa que hace que esté sin duda en el top 3 de mi lista de repostería favorita. Claro que a mi siempre me la ha hecho mi madre, a la que apostaría sin dudarlo en un tête a tête con las Tatín.

Ingredientes (6 personas):

  • 1Kg de Manzanas Reineta
  • 125 gr. Mantequilla
  • 100 gr. Azucar
  • Pasta de hojaldre

Preparación:

Como los Tres Mosqueteros y D’Artagnan. Cuatro ingredientes hechos todos para uno y uno para todos. No hace falta más

1. Untamos mantequilla (100 gr.) en un recipiente apto para el fuego y para el horno. Este es un plato de “voy con prissas” y no vamos a cambiar de recipiente hasta que lleguemos al plato.

2. Se pone una cama de azúcar (50 gr.) salpicada de los trozos de mantequilla sobrante (25 gr.)

2. Por encima de esta cama ponemos las manzanas peladas y cortadas en trozos grandes y bien apretados (¡que no quede ni un hueco!) y las cubrimos con el resto del azúcar.

3. Lo ponemos al fuego hasta que hagan caldo caramelizado, se doren y queden más blandas. El azúcar debe caramelizarse sin llegar a tostarse. De vez en cuando convine aplastarlas suavemente con la espátula para que su jugo se vaya mezclando con el azúcar y mantequilla derretidos. En este punto ya huele que alimenta. Esto son aproximadamente 20 min.

Una vez doradas las manzanas, deduzco que las hermanas Tatín encontraron el hojaldre en aquel rincón de la encimera, junto con la factura del gas, el recibo del seguro del coche, un libro prestado y un par de llaves que no se sabe ya para qué son.

4. Se cubre nuestra aromática mezcla con el hojaldre, se recorta el sobrante, se remete por los laterales haciendo un pequeño doblez previo para que le dé consistencia, se pincha un poco por arriba y… ¡al horno!

5. 30 minutos después, a temperatura moderada, cuando el hojaldre está hecho, despegamos los bordes del recipiente con cuidado y le damos la vuelta a un plato

Oro y miel.  Lo dejamos reposar un poco (hasta enfriarlo o al menos templarlo) y ¡a disfrutar!

A mi me encanta con un poco de nata líquida (sin azucar, que el dulce ya lo pone la tarta)

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2 pensamientos en “Tarta Tatín

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